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sábado, julio 12, 2008

LA LIBRETA DE RACIONAMIENTO UNA VERGUENZA PARA EL PUEBLO CUBANO



La libreta de racionamiento de Cuba cumple 45 años
AFP
LA HABANA


Los cubanos compran con la libreta una canasta básica subsidiada pero muy insuficiente, y deben adquirir muchos alimentos y artículos a precios altos y en divisas.


La libreta de racionamiento, que abastece a los cubanos de alimentos subsidiados, cumple 45 años, recordó este viernes la prensa local, que la consideró ‘‘insustituible'' aunque reconoció que parte de la población la considera "obsoleta''.


"Aunque para algunos cubanos la libreta de abastecimiento hoy es algo obsoleto, dadas sus posibilidades económicas (...), para la mayoría sigue siendo la forma fundamental de mantener una distribución lo más justa posible'', señaló la Agencia de Información Nacional (AIN).
El medio oficial señaló que la libreta es "insustituible'' y un sistema de distribución ‘‘equitativa'', que comenzó a aplicarse a inicios de los años 60 cuando empezaron a escasear alimentos y productos de aseo, entre otros, debido al embargo de Estados Unidos, hasta entonces el principal suministrador de esos bienes a Cuba.


El 12 de julio de 1963 se crearon las Oficinas de Control para la Distribución de los Abastecimientos para regular las libretas, las cuales se entregan por núcleo familiar, y actualmente hay 3.6 millones para 11.2 millones de habitantes.


Los cubanos, que devengan un salario promedio de 400 pesos (unos $17 dólares) compran con la libreta una canasta básica subsidiada pero muy insuficiente, y deben adquirir muchos alimentos y artículos a precios altos y en divisas, que obtienen por remesas del exterior, trabajos en empresas extranjeras o estímulos estatales.


Recientemente Raúl Castro destacó que los productos incluidos en la cartilla significan ‘‘millonarios subsidios'' que "resultan irracionales e insostenibles'' para la economía cubana en las condiciones actuales.

1 comentarios:

Laz dijo...

Muy bien en recordar los 45 años de la libreta de abastecimiento que ha constituido un simbolo elocuente del castrismo y un mecanismo represor por excelencia.

Santa Fe, lugar muy especial con gente muy especial. La ultima vez que estuve alli daba pena su destruccion.