sábado, abril 12, 2008
LA ESCUELA AL CAMPO,LA SECUNDARIA ,EL PRE,CUANTOS RECUERDOS Y NOSTALGIA AQUI LES REGALO ESTA HERMOSA CANCION PARA LOS ''CUARENTONES' DE MI GENERACION.
LOS CUBANOS SE DESPIDEN DEL SIGLO XX

:: Viernes, 11 de Abril de 2008 :: Por Leonardo Padura Fuentes , periodista y novelista cubano (EL MUNDO, 11/04/08):
Es muy probable que algunos lectores despistados, al toparse con una de las noticias más extrañas que en los últimos días han recorrido el mundo, hayan pensado que se trataba de un error o incluso que estaban leyendo un periódico viejo.
La confirmación de que los ciudadanos cubanos residentes en Cuba (esto es muy relevante) al fin podrán contratar libre y personalmente sus líneas de teléfonos móviles, adquirir ordenadores, hornos microondas y reproductores de DVD en las tiendas que operan con divisas dentro de la isla, y hasta tener el derecho a alojarse en hoteles de primera categoría y alquilar coches con la única condición de que tengan suficiente moneda dura para pagarse el lujo, ha provocado un justificado asombro entre los menos enterados y una sonrisa irónica a los más conocedores de la realidad, tan difícil de decodificar, de este país del Caribe.
Que los cubanos hayan sido algunos de los últimos habitantes del planeta en tener libre acceso a la telefonía móvil que revolucionó el sistema de las comunicaciones el siglo pasado, o que la adquisición de reproductores de DVD y ordenadores personales haya sido una cuestión silenciosamente permitida por el nuevo Gobierno (que yo sepa, no se ha publicado en ningún medio oficial de la isla, aunque las confirmaciones y los comentarios callejeros abundan), es una realidad que contrasta abiertamente con la tradición de adelanto de la que durante mucho tiempo pudieron presumir los cubanos.
Cuba fue el primer país de Latinoamérica que, en los albores del siglo XIX, tuvo ferrocarril (antes incluso que España, la metrópoli colonial por aquel entonces); el primero donde se realizó, precisamente, una transmisión telefónica (obra del inventor italiano Meucci y no de Graham Bell) y el segundo en el hemisferio occidental en trasmitir y recibir señales televisivas, mucho antes que casi todos los países europeos. Fue también la primera nación de Latinoamérica que desterró el analfabetismo con una gigantesca campaña concluida en 1961, y el único del subcontinente que envío un hombre al espacio.
Además, a decir de los eslóganes oficiales, los cubanos formamos el país «más culto del mundo», y el que más fervientemente practica la solidaridad internacional, con miles de médicos y técnicos trabajando en los rincones más pobres y difíciles del planeta. Súmese a eso que en Cuba no existe la poliomielitis hace muchos años y que los índices de mortalidad infantil son inferiores incluso a los de EEUU. Pero ninguna de esas condiciones históricas y actuales han logrado que los cubanos salieran del siglo XX al mismo tiempo que el resto del mundo.
La posibilidad que ahora se les abre a los moradores de esta isla mítica y mágica, siempre sorprendente, de acceder a esos bienes y ventajas del siglo XX llega marcada, sin embargo, por la gravitación de un problema económico mucho más arduo: todas esas opciones prácticas deberán ser pagadas en moneda dura (los pesos cubanos convertibles, canjeables por divisas o por una alta cantidad de pesos nacionales) lo que hace que una simple llamada telefónica desde un teléfono móvil (de uno o dos minutos de duración) pueda costarle al emisor y al receptor más o menos lo que, en pesos cubanos, es su salario de todo un día, si es de los que trabajan para el abarcador Estado cubano que paga un salario medio de unos 400 pesos, o sea, unos 16 pesos convertibles, o sea, unos 12 euros.
Precisamente esa proporción deformada entre salario real y vida cotidiana es, hoy por hoy, una de las grandes preocupaciones del Gobierno cubano. La urgencia por adecuar los precios de los productos de primera necesidad a la realidad de los salarios estatales es un tema recurrente, alrededor del cual se habla de la prioridad de producir más, de ganar en eficiencia económica, de atraer a esos trabajadores que hoy están desvinculados precisamente por la precariedad de los salarios. Paralelamente, se habla de la elevación de los niveles de vida deprimidos -diría que aplastados- por la crisis económica de los años 90, con recuperaciones ya perceptibles, en el transporte urbano, la entrega de energía eléctrica, la oferta de medicinas, que van devolviendo al país a una nueva normalidad.
Pese a todo, mucha gente dice: no importa lo que cueste, al fin tendremos móviles… Pero tampoco esto es totalmente cierto: una buena parte de los cubanos que pueden pagarse el lujo de portar un celular en su cintura (mientras más visible, mejor), comprar un reproductor de DVD o una computadora, ya los tenían desde antes de que esa posibilidad fuese legalizada por el nuevo Gobierno (que desde hace mes y medio preside Raúl Castro), que, al fin, ha comenzado a revelar los primeros cambios programados, que sólo requerían la firma sobre un decreto ya escrito por la presión de la realidad, la vida y los tiempos que corren por el mundo.
Desde hace unos cuantos años -todos los que tengo- escucho decir que los cubanos son ostentosos, exhibicionistas y que prefieren vestir bien antes que comer, entre otras cualidades. Mi propia experiencia vital me ha demostrado que el cliché suele ser cierto y, en los últimos años, he visto florecer lo que en Cuba hemos bautizado como la especulación, o sea, el arte de demostrar que se tiene, de que se goza de lo que para otros es inaccesible, precisamente gracias a la precariedad y la escasez. Que recuerde, sólo la posesión de un automóvil -su venta ha sido estrictamente regulada en el país desde hace 50 años- ha podido superar la especulación que generó la posesión de un teléfono móvil.
Hasta ahora, sólo los extranjeros y los funcionarios de empresas ligadas a capital foráneo tenían la posibilidad legal de contratar líneas de telefonía móvil, pero los especuladores buscaron los resquicios posibles para que alguno de esos afortunados les cedieran, incluso le vendieran, la apertura de un contrato, generándose otro nuevo renglón de ofertas del mercado negro. El teléfono móvil en la cintura se convirtió entonces en una muestra de éxito económico y social, aunque una buena parte de los portadores sólo usaban el móvil para identificar quién lo llamaba y emplear los cinco primeros segundos de comunicación (que son gratis) para decir: «Ahora te llamo» y buscar un teléfono público de los que funcionaban con monedas de pesos cubanos… Lo importante no era usar el celular, sino tenerlo. Y más que tenerlo, mostrarlo, exhibirlo.
Quizá para ese lector despistado que pensó que tenía en sus manos un periódico viejo, estas noticias y actitudes tan cubanas sólo puedan parecer una manifestación de folclore caribeño. Pero lo cierto es que el hecho de que por primera vez los habitantes de la isla puedan tener legalmente un teléfono que no les haya sido asignado por el Estado, ver en su DVD una película que no haya sido trasmitida por el Estado, usar una computadora en la que pueda trabajar y almacenar información al margen del Estado, y adquirir ciclomotores eléctricos -que, al parecer, se agotaron el mismo día que se le levantó la restricción- es algo novedoso.
Cada uno de esos acontecimientos representa mucho más que un salto en el tiempo: es una ganancia de albedrío enorme y significativa para un país cargado de controles y prohibiciones obsoletas, como los han calificado los propios dirigentes. Bienvenido sea entonces el celular y lo que su diminuta dimensión física en realidad encierra para los cubanos.
CUBA OTORGARA TITULOS DE VIVIENDA.

Cuba otorgará títulos de vivienda y eliminará tope salarial
WILL WEISSERT Associated Press
LA HABANA
WILL WEISSERT Associated Press
LA HABANA
Dentro de la compleja situación de la vivienda en Cuba, marcada por la escasez de inmuebles, los cubanos han vivido por muchos años en lugares a los cuales nunca podían aspirar a llegar a poseer.
Miles de cubanos podrán obtener títulos de propiedad de viviendas que ahora son del gobierno, según regulaciones publicadas el viernes, una medida que podría establecer las bases de reformas más amplias en el sector.
Ha sido el primer decreto legal publicado formalmente desde que Raúl Castro sucedió a su hermano Fidel como presidente en febrero. Y llega un día después de que la televisión estatal dijera que el gobierno también va a eliminar los topes salariales, permitiendo que los empleados del estado ganen todo lo que puedan como incentivo a la productividad.
Las restricciones de vivienda y salariales han sido dos de las cosas del sistema socialista que más irritan a los cubanos.
El decreto de vivienda estipula normas que permiten a los cubanos que viven alquilados en apartamentos o casas de sus empleadores estatales que se queden con ellas después que dejen sus trabajos. Pueden obtener los títulos de propiedad e incluso dejárselas a sus hijos o familiares.
Miles de cubanos podrán aprovecharse de esto, incluyendo las familias de militares, los trabajadores del azúcar, los de la construcción, los maestros y los médicos.
Quedarse con viviendas del estado inicialmente creadas para trabajadores específicos ha sido una práctica informal pero muy extendida en la vida cubana. Hay una ley de 1987 que prevé el traspaso de dichas viviendas a sus ocupantes, pero esta nueva medida habrá de aclarar su estatus legal.
"Es como legalizar la tierra de nadie'', dice Oscar Espinosa Chepe, un economista entrenado por el estado que se ha convertido en detractor del gobierno. "Elimina la inseguridad que tenían muchos y alivia las presiones burocráticas''.
Por ley, los cubanos todavía no pueden vender sus casas a nadie sino al estado, aunque pueden permutar sus casas con la aprobación del gobierno, un proceso que puede tardar años.
Dos funcionarios del Instituto Nacional de Vivienda de Cuba dijeron que la ley dada a conocer el viernes probablemente formará parte de una serie de reformas relacionadas con la vivienda. Pero ambos optaron por mantenerse anónimos, porque no están autorizados para hablarles a los medios exteriores de noticias. Dijeron que "miles y miles de cubanos'' se verán beneficiados, pero no dieron cifras exactas.
Espinosa Chepe, encarcelado por sus opiniones políticas durante una redada ocurrida en el 2004, y que luego quedó en libertad por razones médicas, dice que "dar los títulos de propiedad a la gente podría darles más libertad para vender sus casas y quizá alquilarlas, siempre que paguen impuestos''.
Cuba, que tiene 11.2 millones de habitantes, sufre de una severa escasez de vivienda. El gobierno dice que se necesitan medio millón de casas, y sus detractores dicen que la cifra es por lo menos el doble de eso.
La ley de vivienda se dio a conocer un día después de que un comentarista de la televisión controlada por el Estado dijo que el gobierno también va a eliminar los topes salariales, y permitirá que los empleados estatales ganen todo lo que puedan como incentivo de productividad. El comentarista económico Ariel Terrero dijo que una resolución aprobada en febrero, pero sin publicar aún, eliminará los límites salariales creados para promover la igualdad social y económica.
"Por primera vez se establece clara y precisamente que los sueldos no tienen límite, que el tope de un sueldo depende de la productividad'', dice Terrero, que añade que no ve eso como una violación del socialismo cubano.
El gobierno controla más del 90 por ciento de la economía, y aunque el sistema comunista brinda educación y atención médica gratuitas, así como comida sumamente subsidiada, el sueldo promedio es de unos $19.50 (12 euros) al mes.
La eliminación de los topes salariales podría dar lugar un día a una verdadera clase media, ya que puede permitir a los cubanos a acumular riqueza privadamente. Pero desafía la noción de una sociedad igualitaria que Cuba se ha esforzado en edificar durante décadas.
Desde que se convirtiera en el nuevo presidente cubano en 49 años, Raúl Castro ha eliminado prohibiciones tales como las de tener teléfonos celulares a nombre suyo propio, alojarse en hoteles turísticos y comprar aparatos de DVD, computadoras y muy necesitados implementos de cocina.
También ha admitido que los sueldos del estado son demasiado escasos para vivir de ellos, y ha prometido mejorías graduales. Pero Terrero dice que simplemente aumentar los sueldos no va a ser suficiente porque los trabajadores que ganen todos lo mismo tendrán muy poco incentivo para desempeñarse mejor en sus empleos.
viernes, abril 11, 2008
CUBA TRATA DE RESOLVER LA CRECIENTE INEQUIDAD

ANALISIS-
Por Marc Frank
LA HABANA (Reuters) - Reformas aprobadas por el nuevo presidente Raúl Castro para permitir la venta de computadoras, reproductores de DVD y teléfonos celulares, además de permitir que cubanos se alojen en hoteles son un reconocimiento de la creciente inequidad en el país comunista.
Los bienes y servicios están disponibles sólo para los cubanos que tienen moneda dura con la que pagarlos, que son los pesos convertibles, o CUC, que valen 24 veces más que el peso cubano con el que se pagan la mayoría de los salarios.
La mayoría de los ítems y servicios estaban antes disponibles en el mercado negro para aquellos dispuestos a violar la ley para comprarlos y arriesgarse a que los productos fueran confiscados.
El permitir legalmente su venta, facilita la vida a aquellos cubanos con acceso a los CUC, que están fijos en 1,08 dólares, pero también resalta las inequidades en un país donde el salario promedio es equivalente a unos 17 dólares por mes.
Mientras que profesionales como doctores y docentes tienen salarios estatales muy bajos, aquellos cubanos que reciben dinero de familiares en el exterior, propinas de turistas, dirigen pequeños negocios, viajan en misiones gubernamentales al exterior, reciben bonificaciones en CUC, o venden bienes en el mercado negro, tienen un poder adquisitivo mucho mayor.
Sin embargo, eso podría cambiar pronto, con un nuevo código laboral que por primera vez no pone un límite al salario estatal de un individuo, en tanto esté vinculado con la productividad.
Los cubanos no se sorprendieron por las medidas tomadas por Raúl Castro a pocas semanas de suceder como presidente a su convaleciente hermano Fidel Castro, pero algunos se sintieron frustrados.
"Me niego a comprar un ciclomotor eléctrico de 98 CUC. Este precio es como comprar una limusina en cualquier otro país; es más de cuatro veces mi salario mensual," dijo un médico tras visitar una tienda de electrodomésticos donde los nuevos artículos de consumo estaban a la INCENTIVOS
Por su parte, el trabajador del sector azucarero Ernesto Martínez dijo que la mayoría de personas apoyan las medidas, pese a la inequidad que revelaron.
"Todos se dan cuenta de que estas medidas podían de una manera u otra exponer diferencias, pero si no las tomamos, ãqué ocurrirá?," formuló en una entrevista telefónica desde el campo.
"La gente tiene que trabajar en cualquier sociedad, pero si no hay incentivo en la vida, no trabajan, al menos la mayoría," agregó.
Cuba se enorgullece de ser la sociedad más igualitaria en América Latina, pero la inequidad no es nueva en la isla. Alrededor del 15 por ciento de la población tiene el 85 por ciento de los pesos que hay en el banco.
Cuando la caída de la Unión Soviética arrojó a Cuba a su peor crisis a principios de la década de 1990, el entonces presidente Fidel Castro anunció amargamente que el dólar estadounidense se convertiría en moneda de curso legal junto al peso cubano.
Casas de cambio estatales fueron abiertas, negocios familiares fueron permitidos y el país se abrió al turismo e inversiones del exterior, mientras Castro intentaba evitar un completo colapso de la economía.
El presidente dijo en esa oportunidad que no tenía opción si quería que el socialismo cubano sobreviviera, pese a la inequidad y a los problemas sociales que las medidas crearían.
Las casas de cambio y los servicios movieron negocios por alrededor de 1.500 millones de dólares el año pasado, excluyendo a los hoteles y a los servicios directamente relacionados con el turismo.
El índice de ingresos Gini de Cuba, que refleja la inequidad, subió desde 0,24 en 1986 a 0,38 en el 2000, según el profesor de La Habana Myra Espina en un estudio publicado en Cuba.
Una perfecta equidad es evaluada con un 0 en el índice y una inequidad completa con un 0,99.
El índice tiene un estándar internacional ampliamente usado para medir la inequidad, aunque no toma en cuenta la salud y la educación, que son universales y gratuitas en Cuba.
La mayoría de expertos locales dicen que el índice Gini de Cuba ha subido mucho más desde el 2000, pese a que no hay disponibles nuevas cifras y creen que es aún menor que en otros países de Latinoamérica, en los cuales tiene a estar entre 0,50 y 0,60.
(Reporte de Marc Frank. Editado por Silene Ramírez
CONSUMO POSPUESTO
CUBANOS FELICES CON SU NUEVA FORMA DE TRANSPORTARSE Fernando Ravsberg
10/04/2008, 03:51 PM
“Yo reconozco que en mi país me hacen un trasplante si lo necesito sin cobrarme un centavo, pero yo no me hago trasplantes todos los días, lo que yo necesito todos los días es el jabón, la pasta de dientes y el aceite”, me comentaba hace pocos días mi amiga Ema.
Ese razonamiento es el de muchos cubanos que ansían poder satisfacer sus necesidades de consumo después de 20 años de escasez, de colas en las tiendas, de prohibiciones irracionales y de precios inalcanzables.
Todavía muchos no se lo acaban de creer, Ema me dice que “empiezo a tener una pequeña esperanza de que las cosas mejoren” mientras muchísimos de sus compatriotas corrieron a las tiendas a comprar “por miedo a que se acaben los equipos”.
En varios hoteles de la capital se hospedaron cubanos el mismo día, mientras que la esposa de un emigrado ya reservó habitación en uno de los mejores centros turísticos de Varadero para agosto, fecha en que su marido visitará Cuba.
Hay una verdadera sed de compra, lo que el economista Omar Everleny califica de “consumo pospuesto”, los que tienen dinero quieren poder gastarlo y los que no lo tienen quieren soñar con que algún día lo tendrán.
Al fin y al cabo, las diferencias sociales existen en Cuba, pero pretender obviarlas mediante prohibiciones, impidiendo que los que más tienen puedan comprar, solo sirvió para potenciar el mercado negro, la especulación y las ilegalidades.
Hay un sector en el país con fuertes ingresos, conozco muy de cerca a personas que tienen una cafetería que les reporta US$ 3.000 al mes, una mujer que trabaja para una empresa extranjera y cobra un salario de US$ 5.000 y músicos y pintores millonarios.
Decenas de miles de pequeños campesinos acumulan dinero sin poder gastarlo, uno de ellos de la zona de Santiago de las Vegas logró solo con su cosecha de ajo $160.000, alrededor de US$ 6.000, mientras hay tabaqueros que ganan US$18.000 al año.
Miriala -la mujer de la foto- es la esposa de un pescador que se levanta cada día a las dos de la madrugada para salir al golfo en su pequeña embarcación. Con lo que ganan de la venta del pescado compraron una moto. “Es que nos hacía ilusión”, me dicen sonriendo.
Se trata de dinero bien habido que, sin embargo, había que esconder como si fuera un delito poseerlo, tal vez porque para gastarlo si se tenía que incurrir en delitos, compras ilegales de casas, automóviles o entradas clandestinas a hoteles.
El gobierno acaba de derribar barreras que parecían inamovibles y nada ha ocurrido, la vida sigue y el cubano parece un poco más feliz, consumir no es tan malo cuando lo que se adquiere se necesita para saciar el cuerpo o el alma.
Comprarse un DVD para la casa, una olla eléctrica para cocinar el arroz, una moto para ir al trabajo u hospedarse con la familia un fin de semana en un hotel no parecen cosas que vayan a sumir al cubano en el consumismo.
Paradójicamente algunos de los que ayer criticaban la prohibición de entrar a los hoteles, calificándola de apartheid, hoy dicen que la apertura carece de valor porque muchos cubanos no tienen dinero suficiente para hospedarse.
Es verdad, pero ahora todos tienen el derecho de hacerlo, un derecho que está avalado por un capítulo de la Constitución de la República, que –después de 15 años- dejó de ser letra muerta y vuelve a estar vigente en la práctica.
El historiador Eusebio Leal decía que “yo no me avergüenzo de lo que estamos haciendo, al contrario”, agregaba más adelante que es “para que en Cuba haya todo lo que se necesita” y finalizaba afirmando que se trata del “nuevo destino de nuestro país".
Es que verdaderamente no parece que haya nada de qué avergonzarse, sobre todo si en ese “nuevo destino” se asegura también el derecho al consumo de los que menos tienen, los que hoy necesitan, como mi amiga Ema, jabón, pasta de dientes y aceite.
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.
RAUL CASTRO ELIMINARA LOS TOPES SALARIALES DE LOS EMPLEADOS

El gobierno eliminará los topes salariales de los empleados estatales
viernes 11 de abril de 2008 11:58:00
El gobierno está reformando el sistema de salarios estatales para crear más incentivos y permitir que los trabajadores ganen de acuerdo a lo que producen, dijeron medios oficialistas este jueves, informó Reuters.
viernes 11 de abril de 2008 11:58:00
El gobierno está reformando el sistema de salarios estatales para crear más incentivos y permitir que los trabajadores ganen de acuerdo a lo que producen, dijeron medios oficialistas este jueves, informó Reuters.
Bajo la resolución número 9 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, no habrá límites sobre los ingresos de los empleados estatales.
Por primera vez en décadas "se habla con claridad y precisión de que el salario no tiene límites, el techo del salario es la productividad", dijo el comentarista económico Ariel Terrero, en declaraciones a la televisión de la Isla.
El Estado cubano controla alrededor del 90 por ciento de la actividad económica del país y emplea a la inmensa mayoría de la fuerza de trabajo, fijando los salarios.
"Una de las razones de la baja productividad es que hay poco incentivo salarial y esto frena la productividad, y por eso los salarios no se incrementan", dijo Terrero.
El periodista oficialista apuntó que la resolución número 9 fue firmada en febrero, pero aún no ha sido divulgada en la Gaceta Oficial de la Isla.
Terrero dijo que la resolución se correspondía con el principio socialista "de a cada cual según su trabajo y a cada cual según su capacidad."
Raúl Castro, quien asumió formalmente en febrero el poder tras la enfermedad de su hermano Fidel, dijo que trabajaría para hacer que los salarios reflejen mejor el trabajo, una de las principales quejas de la población.
"Constituye hoy un objetivo estratégico avanzar de manera coherente, sólida y bien pensada, hasta lograr que el salario recupere su papel y el nivel de vida de cada cual esté en relación directa con los ingresos que recibe legalmente", dijo Raúl Castro en su discurso ante la Asamblea Nacional del Poder Popular el 24 de febrero.
Bajo su mandato, el gobierno ha puesto en marcha una reforma en el sector agrícola que busca incentivar la producción de trabajadores estatales y privados.
Además, ha levantado la prohibición a la venta de varios electrodomésticos, entre ellos computadoras y DVD, y al uso de teléfonos celulares, así como también dio luz verde para que los cubanos puedan alojarse en hoteles de la Isla antes reservados sólo para turistas extranjeros, aunque todos esos productos y servicios deben pagarse en divisas.
"Es un viejo problema. No hay que temer a que la gente gane mucho dinero, si eso responde (...) a resultados de su trabajo", dijo Adalberto Torres, un trabajador jubilado en La Habana.
"Es igual que a los campesinos. Déles la tierra y que trabajen, no importa lo que ganen. Cuando haya muchos productos, los precios bajarán sin que tengas que 'toparlos'" afirmó Torres.
DESDE HOY ES MAS FACIL RECLAMAR UN FAMILIAR PARA SALIR DE CUBA

PARMLY ENTREGA PRIMEROS DOCUMENTOS DE VIAJE A FAMILIA CUBANA
10 de Abril de 2008
El jefe la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, Michael Parmly.
La Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, anunció que el jefe de misión, Michael Parmly, entregó este jueves los primeros documentos oficiales de viaje a una familia cubana bajo el Programa de Reunificación Familiar para Cuba (CFRP).
Este programa está administrado por el Departamento de Estado y el Departamento de Seguridad Interna, a través de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos.
Se ofrece a los núcleos familiares solicitantes de visas de inmigrantes, la oportunidad de recibir un "parol" de entrada a Estados Unidos, en vez de permanecer en Cuba para solicitar un estado de residente permanente legal.
La meta es acelerar la reunificación familiar mediante canales de emigración seguros, legales y ordenados hacia Estados Unidos, así como desalentar la peligrosa e irregular emigración marítima.
Este programa reduce drásticamente el período de espera de los individuos o familias elegibles para emigrar. La información general relacionada con este nuevo programa de paroles para Cuba está disponible en el sitio de internet: www.uscis.gov, o llamando al teléfono 800-375-5235.
10 de Abril de 2008
El jefe la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, Michael Parmly.
La Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, anunció que el jefe de misión, Michael Parmly, entregó este jueves los primeros documentos oficiales de viaje a una familia cubana bajo el Programa de Reunificación Familiar para Cuba (CFRP).
Este programa está administrado por el Departamento de Estado y el Departamento de Seguridad Interna, a través de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos.
Se ofrece a los núcleos familiares solicitantes de visas de inmigrantes, la oportunidad de recibir un "parol" de entrada a Estados Unidos, en vez de permanecer en Cuba para solicitar un estado de residente permanente legal.
La meta es acelerar la reunificación familiar mediante canales de emigración seguros, legales y ordenados hacia Estados Unidos, así como desalentar la peligrosa e irregular emigración marítima.
Este programa reduce drásticamente el período de espera de los individuos o familias elegibles para emigrar. La información general relacionada con este nuevo programa de paroles para Cuba está disponible en el sitio de internet: www.uscis.gov, o llamando al teléfono 800-375-5235.
jueves, abril 10, 2008
OTRO MAS QUE SE QUEDA...VOLEIBOLISTA CUBANO DESERTA EN MEXICO

JORGE EBRO
El Nuevo Herald
El joven voleibolista cubano Guillermo Roberto Cabrera Pérez junto a su padre, Guillermo Cabrera Fernández, quien fuera entrenador del equipo de baloncesto masculino de Cuba.
El voleibolista Guillermo Roberto Cabrera Pérez, miembro del equipo nacional de la isla, se encuentra detenido desde hace una semana en una prisión en Chiapas tras desertar de una escuadra que se encontraba en México.
El Nuevo Herald
El joven voleibolista cubano Guillermo Roberto Cabrera Pérez junto a su padre, Guillermo Cabrera Fernández, quien fuera entrenador del equipo de baloncesto masculino de Cuba.
El voleibolista Guillermo Roberto Cabrera Pérez, miembro del equipo nacional de la isla, se encuentra detenido desde hace una semana en una prisión en Chiapas tras desertar de una escuadra que se encontraba en México.
Tres días antes de un viaje previsto a Guatemala, el jugador pidió la baja del conjunto supuestamente por recibir malos tratos de los entrenadores principales, Orlando Samuells e Idalberto Valdés.
Ante la posibilidad de una deportación a la isla, familiares de Cabrera pidieron al Movimiento Democracia que intercediera en busca de una solución que le permita al joven, de 20 años, regularizar su situación migratoria.
Los inmigrantes cubanos que llegan a territorio mexicano y comparecen ante las autoridades de inmigración son usualmente liberados con un documento que les permite su estancia en el país por al menos 30 días. En el caso de los que son capturados en el mar, permanecen en prisión por meses y deben nombrar abogados para resolver sus casos.
"Hemos contactado a personas en el gobierno mexicano que en el pasado nos han ayudado con casos similares'', comentó Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democracia. "Esperamos una respuesta lo antes posible''.
Proveniente del equipo nacional juvenil, Cabrera había sido promovido a la escuadra superior y se le consideraba uno de las mayores promesas de la nueva generación de voleibolistas del país.
Había participado en el campeonato mundial juvenil del 2007 en Marruecos y los Juegos del Alba del 2007 en Venezuela.
"Cuando alguien de cierta calidad, ya sea cultural o deportiva, como es el caso de este muchacho, deserta en México, el régimen cubano pone en acción un dispositivo para regresarlo a la isla'', agregó Sánchez. "Eso es lo que tememos que pueda suceder''.
La deserción de Cabrera supone un duro golpe para el voleibol cubano, que busca desesperadamente regresar a los planos estelares de la década de los 90, cuando se batía con los equipos de nivel superior a nivel mundial.
Varios de los mejores voleibolistas cubanos que mantuvieron a la isla en ese decoroso nivel dieron la primera clarinada en el 2001 cuando Leonel Marshall, Ihosvany Hernández, Ramón Gato, Angel Dennis, Jorge Luis Hernández y Yasser Romero se quedaron en un torneo amistoso en Bélgica. Hoy se desempeñan actualmente en las ligas profesionales europeas, especialmente la italiana, junto a otros jugadores que llegaron después como Alexis Battle y Osvaldo Hernández.
El éxodo continuó y en el 2004 Yosleider Cala, Javier Brito y Maikel Salas escaparon del equipo nacional y un año después lo hizo Javier González.
A mediados del 2007 Yasser Portuondo y Raidel Poey abandonaron las filas de la selección en una gira por Bulgaria.
CON PENAS SIN GLORIAS

Muchos veteranos de la guerra de Angola palidecen hoy sin una pensión y con el cartel de 'héroes'.
Trae un carrito renqueante para amolar tijeras. Suspira porque con su flautilla de anunciar sueños, que cada semana avisa a las vecinas de su llegada, goza un poco de esa música que necesita para afilarse también su propia memoria.
La guerra de Angola ha pasado. También la alharaca de los festejos y las memorias pasadas por "la calamina de una medalla", como dice el trovador Frank Delgado. Con su amolador de tijeras a cuestas, Mario Ortiz Espinosa visita lo mismo Minas de Matahambre, que Bejucal o San Germán, para no morirse de decepción. Ya no muestra las medallas que ganó de joven. Tampoco las lustrosas botas "anticobras" o el "pinta" (pantalón) de camuflaje de cuando soñaba con ser un héroe. De esos que, tras cruzar el Atlántico, llegaban a cualquier barrio de la Isla como si hubieran salvado África y "los pueblos oprimidos del mundo".
Ya nadie duda de que Ortiz es un héroe. Esta mañana la gente del barrio lo saluda al pasar. Lo han vuelto a sacar en la televisión. El rostro demacrado de los soldados de fila, los que hoy son constructores, trabajadores agrícolas o cuentapropistas, contrastaba con los perfiles aceitados de los generales y coroneles que dirigieron la contienda africana. Una larguísima serie televisiva, exhibida el año pasado, mostró la engañifa, por los cortes en escena donde aparecieron los fantasmas del general Ochoa, Álvaro Prendes o las decenas de militares fusilados, encarcelados o que se han exiliado.
Es un héroe, pero no está en la lista de veteranos. Hace años que espera una pensión: la prebenda de una guerra con el sabor dulzón de la victoria y el olor horrible de la muerte, de la derrota. Tenía entonces 42 años y una orden del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias hizo volver a aquellos que tenían más de 40. Regresó a la Isla tras cumplir los siete meses, pero no los veinte reglamentarios. "No debíamos estar con aquella edad en la guerra y nos hicieron regresar", comenta Ortiz a ENCUENTRO EN LA RED.
El aparato de amolar tijeras suelta chispas. Al llamado acuden vigilantes nocturnos, parqueadores de autos, agricultores urbanos, limpiabotas, un repartidor de tiques de la estación de trenes, un fontanero y un vendedor de especies. La mayoría participó a destiempo en una guerra ajena. Un edicto castrense los hizo volver con el sueño de la pensión de veteranos y la ilusión de ser héroes.
Salen las vecinas. Ortiz entona la canción, un son de altura para repartirle al barrio. Frank Delgado canta sobre el que fue a dar a aquella extraña ciudad llamada Luanda.
miércoles, abril 09, 2008
NUEVO BLOG DEDICADO A LA PRENSA INDEPENDIENTE DE CUBA

DEDICADO A LA PRENSA INDEPENDIENTE DE CUBA Y A LOS OPOSITORES, SOLAMENTE SE PUBLICARAN ARTICULOS DE OPINION Y NOTICIAS REDACTADAS EN CUBA. http://www.noticubalibre.com/ UNA NUEVA OPCION PARA LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA, UN ESPACIO PARA ELLOS Y UNA VENTANA PARA EL MUNDO LIBRE DESDE LA CUBA QUE SUFRE.!!!
QUE RECUERDOS...! QUE NOSTALGIA...MIRTHA Y RAUL EN UN POPURRI DE EXITOS NO TE LO PIERDAS
EL RECUERDO Y LA NOSTALGIA DEDICADO A TODOS LOS ''CUARENTONES'' QUE VIVIMOS ESA EPOCA MUSICAL EN CUBA PARA TODOS USTEDES MIRTHA Y RAUL
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video de mirtha y raul
LA APARENTE POLITICA ECONOMICA DE RAUL CASTRO

Efectivamente, como se esperaba y se había anunciado, en Cuba están ocurriendo algunos cambios que tienden a aumentar muy modestamente y de manera inequitativa los grados de libertad de los ciudadanos como consumidores.
Las medidas levantando las prohibiciones de comprar ciertos bienes como computadores y teléfonos portátiles, y de tener acceso a los hoteles hasta ahora reservados exclusivamente para extranjeros sin duda aumentan las opciones de consumo de los cubanos, aunque las mismas se vean todavía muy restringidas por sus paupérrimos ingresos.
Para la inmensa mayoría de los consumidores cubanos, el levantamiento de las restricciones es más teórico que real, pues sólo beneficiará a aquéllos que tienen acceso a dólares u otras monedas convertibles, bien sea por medio de remesas o porque devengan ingresos en esas monedas. Esta situación beneficiaría a otros segmentos de la población si los niveles generales de salarios e ingresos aumentaran significativamente.
Estas medidas representan una apuesta oficial a que la liberalización estimulará el envío de remesas, lo cual es una expectativa razonable. Aunque haya muchos exiliados que no estén dispuestos a aumentar sus envíos a Cuba, es de esperar que algunos otros sí respondan positivamente. De este modo el gobierno es el beneficiario principal de las medidas, pues capta una proporción considerable de las remesas por medio de su monopolio como intermediario.
Pero en medio de todo esto, hay una noticia que ha pasado casi desapercibida en los medios de Miami, aunque no para el sagaz periodista Pablo Alfonso, compañero de columna en el Diario Las Américas y para el Wall Street Journal.
Se trata del anuncio de que el gobierno cubano está estudiando los precios de los bienes que circulan en lo que ellos llaman “el mercado informal” y que no es otra cosa que lo que todos conocen por el mercado negro.
Esta es la primera vez en casi cincuenta años que una fuente gubernamental reconoce la existencia de este tipo de actividad oficialmente ilícita.
Esto representa un cambio de gran significación que merece algún análisis, aun cuando la información que tenemos al respecto es incompleta. Así y todo, es posible plantear dos grandes interrogantes: ¿Por qué el gobierno está estudiando los precios de los bienes que se transan en el mercado negro? ¿Por qué el gobierno ahora reconoce la existencia de esa clase de mercado que ha perseguido sin éxito por tanto tiempo?
La primera cuestión es precursora de la eliminación del racionamiento, para lo cual el gobierno necesita conocer la magnitud del diferencial entre los precios que prevalecen en el mercado negro y los correspondientes a los bienes racionados.
Aquí pueden identificarse dos grandes modalidades para librar al país de la libreta de abastecimiento. Una modalidad puede ser la plena liberación de los precios de los bienes de consumo, de manera que los mismos se determinen por la oferta y la demanda y reflejen de manera realista la interacción entre las capacidades nacionales de producción de cada bien y las preferencias de los consumidores-trabajadores. La otra modalidad consiste en que en lugar de liberalizar los precios, el gobierno quiera manejarlos o controlarlos de una manera compatible con lo que sería un mercado libre, pero dentro de los cánones de la planificación socialista.
La primera modalidad puede ser más realista desde un punto de vista estrictamente económico, pero no desde un punto de vista político (para los gobernantes). La segunda es todo lo contrario, realista desde un punto de vista político (para los gobernantes), pero no desde un punto de vista económico.
Por mucho que Raúl Castro quiera mejorar las condiciones de la economía cubana, yo no creo que él vaya a una verdadera liberalización de los mercados de consumo. Aunque pueda ser lo más deseable (a la larga pudiera ayudar a producir otros cambios), yo me inclino a pensar que una liberalización extrema de precios sería vista por la nomenclatura como una movida de alto riesgo político, pues toda liberalización de precios, para ser efectiva, tiene que estar concatenada a otras medidas liberalizadoras, como es facilitar la movilidad de los factores productivos (mercados de trabajo y medios de producción o capital).
O sea, el gobierno totalitario tendría que ceder el control férreo de los trabajadores amarrados de por vida a un sólo centro de trabajo, a vivir en una misma comunidad, etc. Tendremos que esperar un poco para ver cómo Raúl Castro (y sus entornos visibles y menos visibles) decide entre estas dos grandes modalidades.
La segunda pregunta sobre el por qué reconocer ahora la existencia del “mercado informal” es más fácil de responder. Raúl Castro parece estar dando reconocimiento oficial de que el sol no se puede tapar con un dedo.
El mercado negro ha existido en Cuba desde que en 1960 comenzaron a escasear muchos bienes y se agudizó cuando en 1962 se instauró formalmente el racionamiento por cuotas. En la práctica, el mercado negro ha representado el triunfo del cubano como homo economicus, si bien es cierto que el animal político en el mismo ciudadano ha sido neutralizado.
Que Raúl Castro comience a reconocer la realidad insoslayable de las preferencias del cubano consumidor por medio de esos mercados contrasta con la actitud caprichosa, obstinada y atorrante de su hermano Fidel. Es posible que estemos en el umbral de una especie de transición de una forma de totalitarismo extremo hacia otra forma menos asfixiante, pero totalitarismo al fin. Veremos.




